Lo que hizo Celeste, y lo que eso significa para los museos iberoamericanos
Especialistas y profesionales del sector museístico de 22 países de Iberoamérica se reunieron este lunes en Santo Domingo para dar inicio al 12.º Encuentro Iberoamericano de Museos (EIM), que se extenderá hasta el miércoles 16 de septiembre. El eje de la edición es la relación entre patrimonio, memoria y construcción de futuros comunes, bajo el lema «Patrimonios compartidos, futuros comunes». Joan Ferrer, director general de Museos de República Dominicana, colocó sobre la mesa un nombre que el encuentro no puede ignorar: Celeste Agustina Woss y Gil. Nacida en Santo Domingo el 5 de mayo de 1891 y fallecida en la misma ciudad en 1985, Woss y Gil fue pintora, educadora, activista feminista e intelectual. Dominaba el francés y el inglés. Formó a generaciones de artistas plásticos dominicanos. Y, según señaló Ferrer, hizo algo que en su época no era menor: incorporó el desnudo a la pintura dominicana sin caricaturizar los cuerpos mulatos. Esa decisión —técnica, política y cultural al mismo tiempo— define su lugar en la historia del arte del país. Woss y Gil no representó los cuerpos afrodescendientes desde la distorsión ni desde la exotización que dominaba buena parte de la pintura latinoamericana de principios del siglo XX. Los pintó con rigor, con dignidad, con la misma seriedad con que la tradición académica europea reservaba para otros cuerpos. Para Ferrer, eso es exactamente lo que el encuentro convoca a discutir: qué narrativas construyeron los museos, quiénes quedaron dentro y quiénes afuera, y cómo se revisan esas representaciones desde el presente.
2026-09-14T16:07:41Z